martes, 17 de octubre de 2017

Universo Belenus



Hoy simplemente quiero traer una primicia acerca de la nueva saga juvenil en la que combino el humor con la ciencia ficción y que se llamará de manera genérica: UNIVERSO BELENUS.


Estoy preparando el lanzamiento de la primera entrega, de la que muy pronto podréis disfrutar grandes y pequeños, ya que aunque está dirigida en principio a los más jóvenes contiene guiños que que también harán las delicias de los mayores. 



Por el momento, nada más amigas y amigos. Seguid atentos...



domingo, 15 de octubre de 2017

Entrevista en Contra la inercia



Hola, amigas y amigos:

Hace unos días tuve el enorme placer de que Rubén Almarza me realizara una entrevista para su blog Contra la inercia. Desde aquí le quiero dar las gracias y desearle un  gran éxito.

A continuación os la transcribo:



  • Antes de comenzar a hablar de tu trayectoria, los lectores de Contra la inercia quieren conocer un poco a la persona que está detrás de esas historias. Avelina, ¿desde cuándo te interesa la literatura?
La literatura me ha interesado desde que recuerdo, al menos como lectora. Aprendí a leer siendo muy pequeñita y la gente se admiraba de verme leer de corrido cuando no levantaba ni dos palmos del suelo. Durante mi etapa escolar las redacciones se me daban muy bien y escribí mi primer poema a los diez años más o menos. Empezaba algo así como: “Es la vida/ que azota a los hombres/sin fuste ni látigo. Es el sol/tibia caricia en invierno/lengua de fuego en verano…”. Un poco más adelante ya en la adolescencia empecé un amago de novela de ciencia ficción en plan postapocalíptico. Era la época en que nos tenían comida la cabeza con la guerra fría, el invierno nuclear y todas esas cosas. Es el único material de aquellos comienzos que conservo y me haría ilusión terminarla algún día aportándole una visión más actual.
En aquella época me desahogaba mucho escribiendo vivencias personales y algún que otro poema, aunque nunca llegué a llevar un diario al uso (no tengo la suficiente constancia). Como ya he dicho, me deshice de todo a excepción del manuscrito de ciencia ficción. Luego llegó la universidad y eso me absorbió por completo y dejé de escribir.  Fue algunas décadas después ya con mis hijos criados y mi vida estabilizada cuando recuperé mi antigua afición.
  • Cuéntanos cuáles son tus autor@s favorit@s, así como tus libros predilectos.
Al no tener una formación específica en letras he ido leyendo a lo largo de mi vida un poco de aquí y de allá. Me voy a referir únicamente a escritores en español y preferiblemente del siglo XX. He leído mucha poesía: Lorca, Alberti, Miguel Hernández, Luis Cernuda, Blas de Otero, Pablo Neruda, etc. Recientemente he descubierto la poesía para adultos de Gloria Fuertes y tengo que decirte que cuanto más la leo más me gusta. Soy fan incondicional de José Luis Sampedro. Me gustaron mucho La vieja sirena y La sonrisa etruscaNubosidad variable de Carmen Martín Gaite supuso un punto de inflexión en mi relación con la literatura, ya que fue a raíz de su lectura cuando me animé a escribir. Recientemente he leído poseía de esta autora y el poema Todo es un cuento roto en Nueva York me pareció sencillamente bestial. Lo recomendaría a todo el mundo, aunque no es fácil de encontrar completo. Yo lo leí en un volumen de la biblioteca de mi pueblo titulado: Después de todo Poesía a rachas, pero el libro ya no se puede comprar.
  • Aprovecho para preguntarte por el panorama literario en España. ¿Qué autores crees que sobresalen actualmente?
Como te he dicho yo leo sin método de una manera un tanto anárquica y en general autores poco conocidos e independientes, así que voy a limitarme a decirte autores de libros que leído recientemente y que me han gustado. Voy a empezar por el último: Javier Alonso García-Pozuelo autor de La cajita de rapéuna interesante novela policiaca ambientada en el Madrid del siglo XIX. Me han gustado mucho también Subsuelo de Marcelo Luján y Una vida más tarde de  Paz Martín-Pozuelo, Luces que parpadean de J.M. Sánchez, Orissa de Alberto Rueda. En poesía nombraré Transpoética de Leo Zelada.
  • Como autora con libros en el mercado, ¿Cómo ves la situación del mercado del libro aquí? ¿Crees que hay proyectos editoriales solventes que ayuden a los autores sin los medios suficientes para difundir su obra?
Es un tema muy complicado, porque cuando no te conoce nadie es muy difícil vender libros. En mi caso el último lo he publicado con Playa de Ákaba una editorial también muy pequeña y que cuenta con medios limitados, aunque sí es verdad que se mueve mucho a nivel de actividades literarias y presentaciones para dar visibilidad a sus autores. Sin embargo, para los que no estamos en Madrid es mucho más difícil aprovecharlo porque no podemos desplazarnos a capital con tanta asiduidad como nos gustaría (al menos en mi caso). Agradezco que Noemí Trujillo apostara por mí para un volumen en solitario.
Conmigo han contactado algunas editoriales y o bien lo que proponen claramente es una autoedición o, si les preguntas condiciones, directamente ya no te contestan.
  • ¿Qué opinas de autoeditarse?
A veces puede ser una buena opción. Siempre es preferible una autoedición manejando tú todas las piezas del puzle, que no una editorial que a lo mejor no va a estar por ti y lo que te ofrece en realidad es una autoedición encubierta El problema principal de la autoedición es la mala prensa que tiene (porque hay libros autoeditados malos malísimos) y la competencia feroz. Da la impresión de que hay infinitos autores que se autoeditan. De momento, sigo en plan exploratorio. De hecho, cada libro que he sacado ha sido en una modalidad diferente.Cuando de con la fórmula mágica, o por lo menos con la que me funcione ya te diré…
  • ¿Cuándo decides comenzar a escribir?
Si descartamos mis titubeos de juventud se puede decir que empecé a escribir bastante tarde, pasados los cuarenta. Al principio no era nada más un hobby, una afición y lo hacía cuando me apetecía. No seguía ningún tipode rutina. Solía escribir poemas. Me tiré directamente a por sonetos y me salían de una manera bastante fluida. Ahora mismo he perdido aquella fluidez: si tengo que componer alguno me cuesta muchísimo más de lo que me costaba entonces. Los alternaba con otras composiciones en verso libre y de aquella época surgió mi primer poemario El jardín secreto. Luego escribí dos relatos La cara oculta y Teresa por este orden. Teresa lo envié a un concurso y quedé finalista, lo cual me animó mucho, pero volví a la poesía y escribí mi segundo poemario Paisajes propios y extraños, aunque la fui alternando con algún relato más y mi novela La luna en agosto. Luego dejé de escribir durante unos años.
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Nuestra autora fue aficionada desde muy joven a la lectura. ¡Gracias por la foto!
  • Háblanos sobre tu primera novela, La luna en agosto.
La luna en agosto fue un reto. Cuando ya había escrito varios relatos breves pensé que era el momento de probarme con una historia más larga. Partí de una anécdota personal, un pequeño accidente de tráfico que me sucedió en la vida real que es lo que da comienzo a la novela. Alicia, una chica de ciudad que es la protagonista se queda tirada en una carretera secundaria y mientras le reparan el coche tiene que pasar unos días en un pequeño pueblecito. Allí le suceden una serie de peripecias. Paralelamente se narran las aventuras de su novio Ignacio, que al saber que ha tenido el accidente decide salir también en su ayuda. Se encuadra dentro del género romántico, aunque no es una novela romántica al uso, ya que los personajes son gente corriente, trabajadora, que lleva una vida de lo más normal, por lo menos hasta que todo se les empieza a complicar. En general ha gustado mucho a quienes la han leído, de hecho me han pedido insistentemente una segunda parte. En un principio me mostraba reticente, pero quién sabe, quizás la escriba más adelante.
  • Además del formato novela, has escrito mucho relato, llegando a participar en proyectos como El libro del escritor, de Literup. ¿Qué supuso para ti ser parte de ese proyecto?
Fue un proyecto en el que participé con muchísima ilusión y claramente hay un antes y un después de “El libro del escritor”. La participación en esta antología me abrió puertas, pero sobre todo me abrió la mente. Sin “El libro del escritor” no estaría donde estoy ahora mismo. Por otra parte también supuso un duro aprendizaje y en un par de ocasiones estuve a punto de tirar la toalla porque el relato no me salía como yo quería. A pesar de los inconvenientes siempre recordaré El libro del escritor con muchísimo cariño.
  • ¿Prefieres historias largas o relatos breves?
A la hora de escribir prefiero los relatos breves. Va mucho con mi forma de narrar que es ágil, rápida, sin entrar en muchos detalles. Me gusta llevar de la mano al lector desde el primer párrafo hasta el desenlace final, sin casi dejarlo respirar. Cuando se trata de novelas tengo pensar y planificar mucho más, mientras que con los relatos me surge una idea, un chispazo (que en realidad es lo que más me cuesta) y puedo plasmarla casi de inmediato.
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portada de su último libro: Y amanecerá otro día.
  • Hace poco publicaste tu antología de relato breve Y amanecerá otro día. Coméntanos un poco sobre ella.
Los relatos de esta antología son muy dispares tanto en lo que se refiere a la temática, como a la forma en que están concebidos, como a la extensión y a la época en la que fueron escritos. En realidad no tienen ningún nexo en común. Salvo tres que rozan lo fantástico y uno policiaco o y otro de género negro (muy a mi manera) lamayoría podría encuadrarse en dentro del realismo, aunque doy  mucha importanciaa la faceta psicológicade los personajes.
Fue difícil encontrar un título adecuado para la antología, porque quería huir del manido Lo que sea y otros relatos, siendo Lo que sea el título de uno de ellos.Al final, como en general a mis personajes no les va muy bien, se me ocurrió lo de Y amanecerá otro día porque es una de las pocas certezas tenemos en la vida: por mal que te vaya, incluso aunque no vivas para verlo, siempre amanecerá otro día.
  • Tu profesión se enmarca en el mundo sanitario, y me imagino que ello tendrá enorme influencia en tu obra.
Yo estudié medicina de manera vocacional, pero luego hice la especialidad de Microbiología Clínica por lo que mi trabajo se desarrolla en el laboratorio, lejos de la cabecera del paciente. Sin embargo, el hecho de pasarte media vida en un hospital (yo llevo ya casi treinta y cinco años de ejercicio profesional) afecta a tu manera de ver las cosas. Sabes que la línea que separa la vida de la muerte puede ser muy delgada y en ocasiones se pasa de un lado al otro en suspiro. Sé que todo lo que tiene vida, incluida yo misma, está destinado a morir algún día y es una realidad de la que no me puedo sustraer. Luego está el tema personal. A mi edad he perdido ya muchos seres queridos. Cuando son de la generación anterior (abuelos, tíos, padre en mi caso) te duele, pero lo encuentras lógico, ley de vida que se dice. Pero cuando se va gente de tu misma edad o incluso más joven te afecta mucho más.
  • ¿Cuáles son tus próximos proyectos?
Ahora mismo estoy en trámites de publicar una novela juvenil de ciencia ficción y de humor a través del editor de Desafiosliterarios.com web en la que colaboro con una columna semanal titulada Ya nunca seremos los mismos. La novela  comienza cuando la teniente Ripli (la de Alien, el octavo pasajero aunque yo le modificado un poco el nombre), después de la primera misión aparece en Belenus, un planeta habitado por reptilianos. La novela está protagonizada por dos hermanos reptilianos y toda la acción está narrada bajo el punto de vista de los extraterrestres. Tiene infinidad de gags inspirados en los tebeos que leía de pequeña. El título salvo modificación de última hora: El inspector Tontinus y la nave alienígena.
También sigo escribiendo poemas y a no tardar mucho me gustaría sacar un nuevo libro de poesía, pero daré prioridad seguramente a la de novela.
Además estoy con otra novela de temática actual (ambientada en Valencia) y que no siendo propiamente romántica sí que daré bastante protagonismo al amor.
  • Por último, ¿podrías dedicar unas últimas palabras a los lectores de Contra la inercia?

A los lectores de Contra la inercia les diría que tienes un blog genial. Está muy bien que haya webs como la tuya. Me encantan tus reseñas. El hecho de compagines escritores consagrados como Murakami o Auster con otros desconocidos como yo, por ejemplo, está muy bien.  Es una manera excelente de promocionar la lectura y la cultura en general. También me encantan tus  entrevistas. En definitiva siempre busco unos minutos para estar al tanto de lo que cuentas y lo recomiendo a todos.

martes, 10 de octubre de 2017

Reseña de "Y amanecerá otro día" en Libros de Ulises





Hola a todos los amigos y amigas del blog. Esta semana os traigo una nueva reseña de Y amanecerá otro día que ha publicado Sonia Yáñez Calvo en su blog Libros de Ulises. 

Lo que dice Sonia de Y amanecerá otro día:


"En este libro de relatos aunque hay temas variados, pues los encontraréis inquietantes como "La pluma" (el cual ya compartí como adelanto a esta reseña); en "Tal vez, nada más que un impostor" hay un guiño a Lorca que me ha divertido mucho; "Teresa" deja huella por la gran maestría a la hora de reflejar a nuestra sociedad, que como en este relato, se muestra totalmente enferma...

Otros tratan sobre la última etapa de la vida de distintas maneras, pues como Avelina trabaja en el sector de la sanidad, ve muchos casos similares que traslada a sus relatos con mucha comprensión y empatía; eso sí, sin rodeos, va directa al meollo con total sinceridad y lo más importante, humanidad...

Dentro de estos quiero hacer una mención especial al relato "Tal vez sí, tal vez no", pues me llegó al corazón, más en estos momentos.  En relatos como este Avelina nos muestra que la literatura también puede ser un gran consuelo...

El ritmo de los relatos es muy ameno, se lee con mucha facilidad. Eso sí, quizá me hubiera gustado una breve explicación de cómo surge cada relato, pero yo es que soy muy curiosa y siempre pregunto todo, esto se lo pediría a todos los autores...

Es una lectura totalmente recomendable, perfecta para una tarde relajada, me ha encantado leerlo. Avelina es muy buena autora y merece ser mucho más leída. Yo le deseo todo el éxito del mundo y espero que esta reseña os sirva a los lectores para que os animéis a descubrirla".


miércoles, 4 de octubre de 2017

Desde el mismo andén



Me bajo del tren sin mirar atrás, igual que me había marchado aquel día de hacía casi veinticinco años con una escueta maleta en la que cabía lo poco que quise llevarme de esa casa a la que nunca pude considerar un hogar. Unas gafas de sol pasadas de moda me ayudaban a ocultar el ojo morado, aún en carne viva, y que me avergonzaba a cada pulsación que sentía. Me avergonzaba porque me hacía creer que era tan poca cosa, porque me recordaba todas las humillaciones que había sido capaz de aguantar con absoluta pasividad, llegando a convencerme de que no merecía nada mejor.

Hasta aquel día. Precisamente aquel día hice acopio de las escasas fuerzas que me quedaban, arramblé con todo el dinero que pude, unas diecinueve mil pesetas entre billetes y calderilla, y me fui dejándolo todo atrás, dispuesta a empezar una nueva vida lejos de aquello que había conocido. Sabía que tenía que partir de cero. Nada de lo anterior me he era querido. No lo necesitaba. No me importaba a dónde ir. Simplemente, al llegar a la taquilla pedí billete para el primer tren que saliera.

No tomé la decisión de manera consciente porque para ello se necesita voluntad, algo de lo que yo carecía. Fue cosa de mi instinto de supervivencia que, sin darme yo cuenta, tomó el mando de la situación cuando ya me sentía totalmente derrotada. Aquel tren que tomé al azar me condujo a Madrid, ciudad en la que nunca antes había estado. Cuando bajé en Atocha, sentí que ese nudo gordiano que era la estación representaba la encrucijada de mi vida. Estaba desorientada y no sabía hacia a dónde dirigirme. Busque un hostal barato en los alrededores, con la intención de que el dinero me cundiera al máximo. La cuestión económica me acuciaba y sabía que necesitaba un trabajo. Por casualidad, en la pensión donde me hospedé buscaban una chica para ayudar en la limpieza. Me pareció que aquello era una buena señal. Una señal de que mi suerte iba cambiar y acepté. El sueldo no era muy bueno, pero el alojamiento y la manutención estaban incluidos. Además contaba con un día libre a la semana para darme una vuelta por el Retiro. Sabía que eso me bastaba para comenzar de nuevo.

Tampoco recuerdo esa época con demasiada nostalgia y no caeré en el error de decir que me fue fácil salir adelante. Era duro para una joven como yo: sin formación, sin parientes, sin amigos. La soledad, el no poder contar con nadie de mi confianza, hacía que todas las noches me durmiera llorando. Pero con paciencia y tesón lo logré. Poco a poco, paso a paso. Al cabo de un tiempo conseguí un empleo mejor. El día que pude mudarme a mi pequeño piso de alquiler me encontraba exultante. ¿Era felicidad? No lo creo, pero se le parecía. Desde entonces solo hice que prosperar y vivir a mi aire. De manera modesta, pero sin ningún hombre cerca que pudiera mangonearme. 

Hasta hoy. Han pasado casi veinticinco años. Y desde el mismo andén de entonces veo que todo ha cambiado. Yo misma he cambiado. Aún no soy vieja pero lo parezco: no he llevado una vida entre algodones y se nota. El cáncer terminal que me diagnosticaron hace seis meses ha acabado de rematar la faena. Mi piel se ha surcado de arrugas de manera repentina. He ganado mucho peso por culpa de esos tratamientos hormonales y me siento tan cansada... Me duele el cuerpo entero. Y por eso he vuelto a mi ciudad, porque ya me han desahuciado y quiero morir aquí. Respirar por última vez este aire cargado de salitre, llenarme los pulmones con él, sentir sobre mi piel la caricia de la brisa bajo la luz dorada del sol. Quiero mecerme hasta dormirme entre las olas del Mediterráneo, el mar de mi infancia: la única época que verdaderamente añoro.



martes, 19 de septiembre de 2017

Y amanecerá otro día, reseña



Hoy os quiero presentar la primera reseña de Y amanecerá otro día, que ha escrito Rubén Almarza en su fantástico blog Contra la inercia. A continuación lo que Rubén dice mis relatos:
"En sus ciento treinta páginas, Avelina nos muestra relatos breves y microrrelatos llenos de garra y de sentimiento. No hay lugar para la autocomplacencia o para el deleite en la descripción. Avelina es directa, cruda y dura, y consigue hacer suyo un estilo que, además de característico, es muy vistoso. Mientras que en otras ocasiones sí he criticado la ausencia de descripciones largas (no me malinterpretéis, Avelina también tiene espacio para ellas), en estos relatos ha eliminado gran parte de lo superfluo para ir al grano, y debemos decir que nos encanta.
No hay una temática concreta, ya que son relatos muy dispares. Algo que se debe señalar es que sí versan en torno a la madurez, el final de la vida o la muerte, ya que Avelina trabaja en el sector sanitario, y es algo que, de una u otra manera, se nota en sus relatos: desde una enferma terminal de cáncer hasta una persona con paraplejia. Pero hay otros temas que le preocupan en demasía, como el mundo musulmán, en la figura de un violinista sirio que se ve abocado a ser refugiado, o el de una mujer que es asesinada por su padre al no querer vivir de forma tradicional.
Si bien no todos los relatos son originales, y muchos de ellos los hemos podido disfrutar en varias de las antologías de la editorial, sí es cierto que todos ellos han sido revisados para esta edición, para ofrecer una nueva versión de algunas de esas historias que ya nos sorprendieron en su momento: músicos en completa decadencia, mujeres maltratadas que buscan salir adelante, dueños de empresa que sufren la compra de sus proyectos… la fuerza de sus argumentos hablan por sí solos, pero es la cercanía de todos ellos los que ponen en valor la importancia de esta antología.
Tenemos ante nosotros una antología que se lee en dos tardes, que no se hace pesada y que nos permite conocer las inquietudes de la autora. Una lectura ligera para lo que queda de verano y que es adictiva. Contra la inercia recomienda su lectura y os animo a compartir vuestras impresiones. ¿Cual es vuestro relato favorito?"
A parte de reseñas de libros y autores geniales (que conste que no lo digo por mí) también contiene entrevistas y toda clase de contenidos  la mar de interesantes. Os recomiendo que no dejéis de visitarlo. 

lunes, 11 de septiembre de 2017

Por todos los onces de septiembre



Lo peor de todo no es nada 
                                                                                 y todo siempre es lo peor. 
                                                                                                          Vicente Gaos

Hoy es ayer y es mañana.
Hoy es todos los días.
Los muertos de hoy son los de siempre.
Las razones de hoy son las mismas
que las de ayer y de mañana.
La razón no es razón.
¡No hay razón!
Solo sombras en la oscuridad,
débiles fantasmas que intentan remover
nuestras conciencias apagadas.

Los muertos de hoy son nuestros hijos,
al igual que los muertos de siempre.
Algunos tienen la suerte de morir de golpe
en un minuto, en un segundo.
Otros pasan su vida en agonía lenta,
muriendo poco a poco,
desintegrándose cada átomo de su esencia,/
esperando el consuelo de una muerte
que no llega.
¡Muertos en vida!
Muertos que ya sólo quieren estar muertos.
Y los muertos de hoy son nuestros hijos
y los muertos de siempre son nuestros hijos.
¡Oh vida!: madre y madrastra.

martes, 5 de septiembre de 2017

Melancolía tras la ventana


Por tu amor recorrería el mundo entero,
descendería a la más oscura de las simas
y subiría a la más alta de las cimas
enfrentando la soledad y el silencio.

Todavía no comprendo este misterio:        
yo te quiero  siempre me decías,          
y ahora, con tu frialdad me quitas           
mi vida entera, mi más preciado sueño.   
         
¿Por qué nuestro lazo se ha deshecho?,          
me pregunto cien veces cada día           
y no oigo nada, sólo un silencio espeso           

que lo envuelve todo, y está al acecho.           
Sobre mi corazón abatido la melancolía,           
que cubre mi horizonte con un nubarrón negro.